viernes, 14 de marzo de 2014

Damisela Blanca

                        Damisela   Blanca







La damisela blanca
 Ha bordeado la casa
Se siente su perfume inconfundible
Ha  sembrado margaritas rededor
 Y se sienten sus pisadas suaves
  Delicados pasos
 Ella ha elegido sonriente
Ella  ha asentido y espera complaciente
  A veces nos resistimos a  recibirla
 La engatusamos
 Nos escabullimos
 Ella ha seleccionado a quien visitara
 Y en que exacta fecha
No hay confusión
Abrirle la puerta
Abridle la puerta
 Mirarla decidido
Sentarla a tomar una descolorida cebada
 Esperar  a  que decida terminar su bebida
Y dejarnos ir como  un niño con su madre
Piadosa madre que solo espera
Regresarnos a la rueda
 Para empezar todo otra vez
Y quizá aprendamos
Astutamente a avanzar
Con esa madeja de hilo enredado
Por nuestra confusión e ignorancia
Y de una buena vez
 Nos hagamos uno con EL
Oh Espíritu eterno
Cuantas veces viniste a través de nosotras
 y cuantas veces te hicimos regresar
Quizá por miedo
O falta de decisión
Quizá por vergüenza
Cuantas veces fuimos incubadoras
Matrices bienhechoras
Odiadas matrices
Desgarradas matrices
Deseadas matrices
Cuantas veces debimos luchar
Por la vida de ellos
Los que vuelven
Luchar para recibirlos
Con agrado
Recibirlos cual fiesta
Recibirlos amorosamente
Cuantas  otras veces
Arropamos esperanzas en cada uno de ellos
Sueños incubados
A veces nuestros
A veces de repetidos tiempos
 A veces misiones traídas en la mochila
Navegamos en la corriente de ida y vuelta
A veces la rutina de esta vida misma
 Se nos hace minutos que avanzan
Y se van perdiendo
Extinguiendo
 Libros que se escriben y se escriben
Como si dejáramos ir el bote
 Solo ir
Y las horas se van haciendo días
Meses años
Y las canas aparecen y nos conformamos
Con los autos
 Con las cuentas corrientes
Las casas grandes
Los niños corriendo en los jardines
 Las vidas vistas desde las hamacas
Y aun allí en los umbrales
No entendemos
 Esta visita sin tarjeta de invitación
 Esta estadía pronta y repetitiva
Ya que  todo es cíclico
 Si acaso  nos diéramos cuenta
 Y lo que nos pasa una vez
Vuelve a pasar
 Otra vez y otra vez
Hasta que aprendemos
 Si aprendemos
Y entonces las escaleras de cada visita
Son  las  mismas
Mismos escalones
 Que  nos empeñamos en subir
 Subir Sin recordar
Sin recordar
Impresos  en la memoria del espíritu
Los aprendizajes necesarios
 Como los ingredientes que debemos
Recordar  En cada existencia
Y  a veces nos empeñamos
En seguir jugando
Como el gato con las madejas
En vez de avanzar
 Decididamente
Ella
La Muerte
Es solo intermediaria
Ella cual sabía guía nos hace avanzar
 De una orilla a otra 
Y acaso le tememos
Ella que solo nos mira con aprecio
 A veces juguetona
 A veces tierna
Complaciente
Presurosa a darnos el brazo
 Cuantas veces la  he visto caminar
Avanzar  entre los míos y llevarles
Delicadamente
Piadosamente
Ella la guardiana de nuestros espíritus
Incondicional guía de nuestros pasos
A veces la he visto enojada
 Llevándose al hombro
Seres pequeñitos
Tristes espíritus decepcionados
Aquellos que ni siquiera
 Alcanzaron a respirar nuestro aroma
Ni siquiera arropamos sus sueños
Deliran nuestras consciencias
Se atormentan
 El infierno es un lapso de tres días
Navegando las aguas oscuras de la  consciencia
Nuestro  propio ser 
Ha sucumbido al recuerdo
 Y yace confundido
 Viene el silencio
El no recuerdo
Luego vendrá la búsqueda de ese otro cuerpo
De esa otra vida
Y empezar el nuevo ciclo
Y respirar dentro de esa nueva matriz
Y venir a esa  nueva familia
 Que decidió abrirnos  la  puerta
Y entonces los días pasan
Pasan los años
 Pasa  la vida
 Pasa
Caminando bajo las  pistas
Los desiertos
Las ciudades
 Los  eventos
 Las sensaciones
 los placeres
las Decepciones
Alegrías fama poder exploraciones
Muertes y nacimientos una y otra vez
Hay quienes creen
Que el meollo de este existir
Es haber logrado  vivir cómodamente
Lleno de objetos
Sensaciones
Dinero
Otros son  buscadores de la verdad
Otros estarán confundidos
 Entre lo material y lo trascendental
Otros serán ovejas convencidas
 De que su religión es la mejor
Hay quienes brincaran de una religión a otra
Dudando siempre dudando
Habrá  quienes negaran todo por miedo
 Hay quienes creerán que la única razón es aprender
Descubrir al verdadero ser
La verdadera misión
Ay del ser que no asume el reto
 Y entonces abandona el barco impulsivamente
Y habrá retrocedido cuanto  avance haya obtenido
Y entonces ella la blanca damisela
Nuestra Madre
La  Muerte
 Viene en cada vez
Sin prejuicios
Ni distinciones sin presunciones
Y nos lleva silenciosamente
Por caminos ya conocidos
Por la misma ruta de siempre
Hoy me deslizo  tímidamente
Los pasos se me hacen largos
 He luchado en rebeliones
 He mirado pasar los amaneceres
 A veces deseando
A veces amando
Viviendo
Respirando
sintiendo
Aprendiendo
Aprovechando los instantes
A veces solo dejándolos pasar
 Deseo  no olvidar repetir tu nombre al final
He sabido que estas en mí
Y en los otros he  distinguido
 Tu esencia
Estas ahí y al volver
Estarás en mi otra vez
Ya no olvidare mas nada
Al volver apreciare no olvidarte en la rutina
 No olvidarte en los enredos
En esta maya  que nos endulza
 En este mundo de reflejos
 A los que el ser se acostumbra
Deseo no olvidarme
 De agradecerte  Cada enseñanza
 Tantos maestros
Tanta sabia guía Que enviaste para mí
 Deseo saber de ti nuevamente
Servirte Siempre
Amarte Siempre
 En cada uno de estos mis hermanos
Déjame aprender hasta al final
Déjame amarte hasta el final
Y cuando ella venga
Ella la pálida dama
 Déjame sentir su fragancia
 Déjame seguirla sin preguntas
 Avanzar a su paso
 Sonriente
Despedirme de los espíritus hermanos
 Que acompañaron este viaje
Contarles que este viaje
Es solo eso
 Que ya nos volveremos a encontrar
 Dejadme disculparme  con aquellos
Con quienes  no logramos entendernos
 Y  tejimos discordias sin lograr resolverlas
Madre mía
 Madre blanquísima
 Llévame entonces sin voltear atrás
Sin encadenarme a esta existencia
Porque solo es un viaje
Para ir Recorriendo cada tramo
Aprendiendo  de la existencia divina
Aceptando que somos parte de este todo
 Una ínfima partícula
 Y nos vamos sin nada
 Llevamos eternamente este espíritu
Entonces aprender
Aprender con y de otros seres
Aprender de todo y con todo
 Es necesario
Necesario
Abrirse a las manifestaciones de vida
Descubrir
Entender
Amar
Nuestros hermanos Espíritus
 Siempre estarán allí
Engalanando  nuestro existir
Como  brillantes luces de este árbol
No nos llevaremos nada
Ni una sola partícula
Es un paso trascendental
Para  alcanzar  la sabiduría
Ir de vuelta a la verdad suprema
Entonces
 Si comprendiéramos
 Nos tomaríamos de la mano
 Y gozaríamos de cada tramo
Cual niños juguetones
Entonces
 Abrazaríamos a amigos y enemigos
 Y nos reiríamos de las discrepancias
 De nuestras ansias
 Por limitar nuestras fronteras
 Por cuidar nuestras casas
 Los objetos
 Nuestras joyas
Las casas
Autos
Y entonces desnudos
 Saldríamos a agradecer
 El sol
La luna
 El viento
 El respirar
Agradeceríamos la tierra
 La naturaleza
 Las experiencias
 La vida misma
Entonces abrazaríamos a nuestros seres
 Nuestras familias
 Les agradeceríamos compartir estos ciclos
 Solo así
Llegara el momento de fundirse
 Sin interrupciones
 Sin miedo
 De una sola vez.
De una buena vez
 Y habremos cumplido el  objetivo
 Trascender lo humano,  acercarnos a lo divino
Y  amarte padre por tanta magnificencia
 Por tu verdad eterna
Por este canto tuyo
 Preciosa melodía.
Ay sí hubiésemos escuchado el viento
 El susurro de tu voz
Si hubiésemos estado atentos a tus llamados nocturnos
 Entre rayos y centellas
Entre la niebla
 Atentos de Tus brazos benditos
De tus salvoconductos
De tus ángeles  con salvavidas
 Atrayéndonos
Mostrándolos la luz
Abrigándonos con tu sabio calor  eterno
 Allí la luna cómplice
 Allí las estrellas eternas vigilantes
La bóveda azul esplendido espejo
 Donde dibujaste  las líneas de nuestras vidas
Retratados senderos
Blanca Reyna
Madre blanquísima
 No me dejes
 No demores
Que cuando  sea la hora 
Me deje llevar
No tema  tu aliento frio
Anhelo volver a ti
Cuando sea preciso
 Irme
Cantando contenta
Bailando de tu mano
Repitiendo los santos nombres
 Agradeciendo estas vidas
 Grandes obsequios
 Agradeciendo a mis hermanos
La gran oportunidad
Gracias gracias gracias gracias
 Padre sol madre luna
Madre tierra,  tu de entre todas la mas lastimada
 Agradecer los instantes
Los segundos las horas
 Los eternos ciclos
Tus ojos Danka hija mía
Gracias padre por dejarme seguir tus sabios pasos
 Gracias hermanos míos jacky, katy,  paúl, John, Carlos, iré de vuelta
Por  donde marilyn  y papa y el abuelo ángel y la abuela machi
Donde Elena y Akemi  Sofía ya están realizando sus nuevos sueños
Donde Tania y el Tío Víctor siguen aprendiendo
Oh Madre Blanca
La primera vez que llegaste
Querida y pálida, madre estaba sorprendida
 Confundida
Adolorida
Ella la pequeñita Akemi Sofía
  Se me iba de las manos
 Se me iba sin regreso
Y las lágrimas no dejaron de caer
 Y el dolor lo cubría todo
Y debí alejarme sin llevarme nada
De él
Mi querido Buster,  de mí,  de ella
 Solo  el recuerdo que alimente
 Cada noche
 Cada segundo  De aquellos días
Y despertar sin sus latidos
Sin su música en mi ser
Fue como morir
¡ Acaso volvía a nacer sin ella?¡
Oh Madre Mía
 No Mucho tiempo tardaste en llegar a mí
 La segunda vez me agarraste
Con tu helada mano
Y solo me deje llevar
Estabas allí apenada taciturna
 Mirándome
Yo  adormecida con pastillas
Habría querido enterrarme  con ella
Con mí amada hermana
Ella la bella estrella, ella, Marilyn
 Que iluminaria mi vida en cada instante
 Con su sonrisa
Con su bondad
 Con su malicia
Su estirpe de guerrera Sábia
De mujer amazona
Mujer sin fronteras
 Que acariciaba cada espacio con tu destello
 Habría querido ser yo
 Pero te marchaste  Pequeña Marilyn
Enseñándome que esa no era la mejor elección
No para mí, no para nadie
 Tú lo decidiste negándome  la satisfacción
De irme antes
 De abandonar el sendero
Y adéntrame en el mar
Como Alfonsina
 Eras tú la sonriente luna creciente
 Bella amapola, radiante girasol
Que engalanaba nuestro hogar
Mariposita preciosa
 Ay mi angelita preciosa
Cuánto  dolor
Ay, tu madre, amada y Pálida hermana
Estabas allí ofreciéndome tu hombro helado
Mostrándome este frio  rincón
Donde el corazón confundido se bambolea
 Entre el seguir respirando y el dejarse ir sin retorno
Ya entonces taciturna
Esta vanidosa princesa
Ya caminaba a tientas
Con temores
 Con espacios  de angustia
 Con  inquietudes y hondos vacios
Oh madre mía
Ya tu tercera visita  era esperada
 Era ansiada
Te rezaba a cada noche
 Al borde de la cama De un hospital
En las madrugadas silenciosas
 De los corredores blancos
Allí donde otros  pierden
 Cada segundo a sus familias
Allí te perdí yo
 Padre mío
 Y digo te perdí
Porque aun en ese instante
Pensaba que te perdía 
Nada sabía yo del regreso
 De uno y de todos nosotros
 Nada sabía yo de estas oportunidades
 De aprendizaje
 Oh  padre
Tu nombre se me escapa
Con un suspiro hondo
 Y  aunque tu partida no fue tan accidental
Ya sabíamos que te irías
 Ya sabias como seria
Lo habíamos calculado
 Cada día
 Era una certeza
 Tu enfermedad Y su evolucionar
Analizado
Estudiado con lupas gigantes
Y nos reímos de los médicos
Y de sus inverosímiles sorteos y predicciones
Estrategias pálidas y vomitables
Negocio el de enfermarse
Cuanta ignorancia trastornable
 Y yo entre silencios
 Aprendí a orar
A desear tu llegada
 Madrecita blanca
Oraba para que  el sufrimiento de mi padre
 No  fuera tan hondo
 Para que las mangueras y las quimios
 No fueran a arrebatarle la sonrisa
 Y  así fue te fuiste ese día
 Entre bromas me expulsaste  del hospital
Ya lo sabias
Padre mío
 Quisiste que me vaya
Para no ver el final
Para poner ese punto ultimo
Sin mi vigilante mirada
Y entonces
 Se me escapo todo lo que creía tener
Entonces caí en la oscuridad absoluta
Allí donde los verdaderos infiernos
Y  tuve que  llegar a los más hondos cavernas
Desiertos subterráneos
 Para encontrarme
Ya después de ti padre
La vida se me hizo insoportable
La vida se me hizo no vida
Y pensé que contigo acabarían mis esperanzas
Y  aparentemente lo perdí todo
Excepto a ella
 Lo único que me ataba a la existencia
(Dankita mi mariposita arrebatada)
 Y aun allí en cada asfixiante noche
Jamás viniste a recogerme
  Pero Te sentía cerca
Madre
 Sentía tu mirada
 Pero no cruzaste el umbral
 Te tente
Cuantas veces
Te gritaba en los acantilados
Entre gilletes y brebajes
Te busque a tientas
Y en escandalosos cantos
 Y tú,  escabullida
Te alejabas
Sin voltear a verme
Oh  madre
Ahora que ya me lanzaste el primer aviso
Entonces  miro sonriente
 Sé que vendrás pronto
 Se que estas allí
Tu mirada siempre será resplandeciente
 Atisbas cada movimiento mío lo se
Sé que te encantaría
Camináramos  juntas
Cantarle a la madre luna y al sol nuestro padre
 Sé que me honraras con tu preciosa danza
Estarás esperando mi último baile
Mi ansiado caminar  de tu mano
Y me abre ido entre tonadas  de cantos
Entre músicas de trova
 Operas divinas
 Cantando sin Cesar
 Hare Krishna Hare Krishna
 Hare hare
Hare Rama hare Rama
Hare hare.
Oh Rama
Oh Buda Gautama
Oh  Cristo inolvidable
O Grandísimo  ALA
Oh Piadoso Jehová
Oh Gran Mahatma
Chandra Bhala
He aquí tu Devota
Tu sierva incansable
Tu amada hija
Oh aquí estoy
Llévame Madrecita
Volveré unas  cuantas  veces mas
Hasta extinguirme en EL
De una buena vez
Y  no volver jamás.


Lic. Danitza Crosby Garrido



Poemario Damisela Blanca, en agradecimiento a la Humanidad de esta era, y a la eterna transformación de los Seres de aquí y de allá. Dedicado a los Míos, por soportar mi presencia en esta encarnación. (Familias  Crosby, Garrido y Timana).