Damisela Blanca
La damisela
blanca
Ha bordeado la casa
Se siente
su perfume inconfundible
Ha sembrado margaritas rededor
Y se sienten sus pisadas suaves
Delicados pasos
Ella ha elegido sonriente
Ella ha asentido y espera complaciente
A veces nos resistimos a recibirla
La engatusamos
Nos escabullimos
Ella ha seleccionado a quien visitara
Y en que exacta fecha
No hay
confusión
Abrirle la
puerta
Abridle la
puerta
Mirarla decidido
Sentarla a
tomar una descolorida cebada
Esperar a que
decida terminar su bebida
Y dejarnos
ir como un niño con su madre
Piadosa
madre que solo espera
Regresarnos
a la rueda
Para empezar todo otra vez
Y quizá
aprendamos
Astutamente
a avanzar
Con esa
madeja de hilo enredado
Por nuestra
confusión e ignorancia
Y de una
buena vez
Nos hagamos uno con EL
Oh Espíritu
eterno
Cuantas
veces viniste a través de nosotras
y cuantas veces te hicimos regresar
Quizá por
miedo
O falta de
decisión
Quizá por
vergüenza
Cuantas
veces fuimos incubadoras
Matrices
bienhechoras
Odiadas
matrices
Desgarradas
matrices
Deseadas
matrices
Cuantas
veces debimos luchar
Por la vida
de ellos
Los que
vuelven
Luchar para
recibirlos
Con agrado
Recibirlos
cual fiesta
Recibirlos amorosamente
Cuantas otras veces
Arropamos
esperanzas en cada uno de ellos
Sueños
incubados
A veces
nuestros
A veces de
repetidos tiempos
A veces misiones traídas en la mochila
Navegamos
en la corriente de ida y vuelta
A veces la
rutina de esta vida misma
Se nos hace minutos que avanzan
Y se van
perdiendo
Extinguiendo
Libros que se escriben y se escriben
Como si dejáramos
ir el bote
Solo ir
Y las horas
se van haciendo días
Meses años
Y las canas
aparecen y nos conformamos
Con los
autos
Con las cuentas corrientes
Las casas
grandes
Los niños
corriendo en los jardines
Las vidas vistas desde las hamacas
Y aun allí
en los umbrales
No
entendemos
Esta visita sin tarjeta de invitación
Esta estadía pronta y repetitiva
Ya que todo es cíclico
Si acaso
nos diéramos cuenta
Y lo que nos pasa una vez
Vuelve a
pasar
Otra vez y otra vez
Hasta que
aprendemos
Si aprendemos
Y entonces
las escaleras de cada visita
Son las
mismas
Mismos
escalones
Que nos
empeñamos en subir
Subir Sin recordar
Sin
recordar
Impresos en la memoria del espíritu
Los
aprendizajes necesarios
Como los ingredientes que debemos
Recordar En cada existencia
Y a veces nos empeñamos
En seguir jugando
Como el
gato con las madejas
En vez de avanzar
Decididamente
Ella
La Muerte
Es solo
intermediaria
Ella cual sabía
guía nos hace avanzar
De una orilla a otra
Y acaso le tememos
Ella que solo
nos mira con aprecio
A veces juguetona
A veces tierna
Complaciente
Presurosa a
darnos el brazo
Cuantas veces la he visto caminar
Avanzar entre los míos y llevarles
Delicadamente
Piadosamente
Ella la
guardiana de nuestros espíritus
Incondicional
guía de nuestros pasos
A veces la
he visto enojada
Llevándose al hombro
Seres
pequeñitos
Tristes espíritus
decepcionados
Aquellos
que ni siquiera
Alcanzaron a respirar nuestro aroma
Ni siquiera
arropamos sus sueños
Deliran
nuestras consciencias
Se
atormentan
El infierno es un lapso de tres días
Navegando
las aguas oscuras de la consciencia
Nuestro propio ser
Ha
sucumbido al recuerdo
Y yace confundido
Viene el silencio
El no
recuerdo
Luego vendrá
la búsqueda de ese otro cuerpo
De esa otra
vida
Y empezar
el nuevo ciclo
Y respirar
dentro de esa nueva matriz
Y venir a
esa nueva familia
Que decidió abrirnos la puerta
Y entonces
los días pasan
Pasan los
años
Pasa la
vida
Pasa
Caminando
bajo las pistas
Los
desiertos
Las
ciudades
Los eventos
Las sensaciones
los placeres
las Decepciones
Alegrías
fama poder exploraciones
Muertes y
nacimientos una y otra vez
Hay quienes
creen
Que el
meollo de este existir
Es haber
logrado vivir cómodamente
Lleno de
objetos
Sensaciones
Dinero
Otros son buscadores de la verdad
Otros
estarán confundidos
Entre lo material y lo trascendental
Otros serán
ovejas convencidas
De que su religión es la mejor
Hay quienes
brincaran de una religión a otra
Dudando
siempre dudando
Habrá quienes negaran todo por miedo
Hay quienes creerán que la única razón es
aprender
Descubrir
al verdadero ser
La
verdadera misión
Ay del ser
que no asume el reto
Y entonces abandona el barco impulsivamente
Y habrá
retrocedido cuanto avance haya obtenido
Y entonces
ella la blanca damisela
Nuestra Madre
La Muerte
Viene en cada vez
Sin
prejuicios
Ni
distinciones sin presunciones
Y nos lleva
silenciosamente
Por caminos
ya conocidos
Por la
misma ruta de siempre
Hoy me
deslizo tímidamente
Los pasos se
me hacen largos
He luchado en rebeliones
He mirado pasar los amaneceres
A veces deseando
A veces
amando
Viviendo
Respirando
sintiendo
Aprendiendo
Aprovechando
los instantes
A veces
solo dejándolos pasar
Deseo no olvidar repetir tu nombre al final
He sabido
que estas en mí
Y en los
otros he distinguido
Tu esencia
Estas ahí y
al volver
Estarás en
mi otra vez
Ya no
olvidare mas nada
Al volver
apreciare no olvidarte en la rutina
No olvidarte en los enredos
En esta
maya que nos endulza
En este mundo de reflejos
A los que el ser se acostumbra
Deseo no
olvidarme
De agradecerte Cada enseñanza
Tantos maestros
Tanta sabia
guía Que enviaste para mí
Deseo saber de ti nuevamente
Servirte Siempre
Amarte
Siempre
En cada uno de estos mis hermanos
Déjame
aprender hasta al final
Déjame amarte
hasta el final
Y cuando
ella venga
Ella la
pálida dama
Déjame sentir su fragancia
Déjame seguirla sin preguntas
Avanzar a su paso
Sonriente
Despedirme
de los espíritus hermanos
Que acompañaron este viaje
Contarles
que este viaje
Es solo eso
Que ya nos volveremos a encontrar
Dejadme disculparme con aquellos
Con quienes
no logramos entendernos
Y tejimos discordias sin lograr resolverlas
Madre mía
Madre blanquísima
Llévame entonces sin voltear atrás
Sin
encadenarme a esta existencia
Porque solo
es un viaje
Para ir
Recorriendo cada tramo
Aprendiendo
de la existencia divina
Aceptando
que somos parte de este todo
Una ínfima partícula
Y nos vamos sin nada
Llevamos eternamente este espíritu
Entonces
aprender
Aprender
con y de otros seres
Aprender de
todo y con todo
Es necesario
Necesario
Abrirse a
las manifestaciones de vida
Descubrir
Entender
Amar
Nuestros
hermanos Espíritus
Siempre estarán allí
Engalanando nuestro existir
Como brillantes luces de este árbol
No nos
llevaremos nada
Ni una sola
partícula
Es un paso trascendental
Para alcanzar la sabiduría
Ir de
vuelta a la verdad suprema
Entonces
Si comprendiéramos
Nos tomaríamos de la mano
Y gozaríamos de cada tramo
Cual niños
juguetones
Entonces
Abrazaríamos a amigos y enemigos
Y nos reiríamos de las discrepancias
De nuestras ansias
Por limitar nuestras fronteras
Por cuidar nuestras casas
Los objetos
Nuestras joyas
Las casas
Autos
Y entonces
desnudos
Saldríamos a agradecer
El sol
La luna
El viento
El respirar
Agradeceríamos
la tierra
La naturaleza
Las experiencias
La vida misma
Entonces abrazaríamos
a nuestros seres
Nuestras familias
Les agradeceríamos compartir estos ciclos
Solo así
Llegara el
momento de fundirse
Sin interrupciones
Sin miedo
De una sola vez.
De una
buena vez
Y habremos cumplido el objetivo
Trascender lo humano, acercarnos a lo divino
Y amarte padre por tanta magnificencia
Por tu verdad eterna
Por este
canto tuyo
Preciosa melodía.
Ay sí
hubiésemos escuchado el viento
El susurro de tu voz
Si
hubiésemos estado atentos a tus llamados nocturnos
Entre rayos y centellas
Entre la
niebla
Atentos de Tus brazos benditos
De tus
salvoconductos
De tus ángeles con salvavidas
Atrayéndonos
Mostrándolos
la luz
Abrigándonos
con tu sabio calor eterno
Allí la luna cómplice
Allí las estrellas eternas vigilantes
La bóveda
azul esplendido espejo
Donde dibujaste las líneas de nuestras vidas
Retratados
senderos
Blanca
Reyna
Madre
blanquísima
No me dejes
No demores
Que
cuando sea la hora
Me deje
llevar
No tema tu aliento frio
Anhelo
volver a ti
Cuando sea
preciso
Irme
Cantando
contenta
Bailando de
tu mano
Repitiendo
los santos nombres
Agradeciendo estas vidas
Grandes obsequios
Agradeciendo a mis hermanos
La gran
oportunidad
Gracias
gracias gracias gracias
Padre sol madre luna
Madre
tierra, tu de entre todas la mas
lastimada
Agradecer los instantes
Los
segundos las horas
Los eternos ciclos
Tus ojos
Danka hija mía
Gracias
padre por dejarme seguir tus sabios pasos
Gracias hermanos míos jacky, katy, paúl, John, Carlos, iré de vuelta
Por donde marilyn y papa y el abuelo ángel y la abuela machi
Donde Elena
y Akemi Sofía ya están realizando sus
nuevos sueños
Donde Tania
y el Tío Víctor siguen aprendiendo
Oh Madre
Blanca
La primera
vez que llegaste
Querida y pálida,
madre estaba sorprendida
Confundida
Adolorida
Ella la
pequeñita Akemi Sofía
Se me iba de las manos
Se me iba sin regreso
Y las lágrimas
no dejaron de caer
Y el dolor lo cubría todo
Y debí
alejarme sin llevarme nada
De él
Mi querido Buster,
de mí, de ella
Solo el
recuerdo que alimente
Cada noche
Cada segundo De aquellos días
Y despertar
sin sus latidos
Sin su
música en mi ser
Fue como
morir
¡ Acaso volvía
a nacer sin ella?¡
Oh Madre
Mía
No Mucho tiempo tardaste en llegar a mí
La segunda vez me agarraste
Con tu
helada mano
Y solo me
deje llevar
Estabas
allí apenada taciturna
Mirándome
Yo adormecida con pastillas
Habría
querido enterrarme con ella
Con mí
amada hermana
Ella la
bella estrella, ella, Marilyn
Que iluminaria mi vida en cada instante
Con su sonrisa
Con su
bondad
Con su malicia
Su estirpe
de guerrera Sábia
De mujer
amazona
Mujer sin
fronteras
Que acariciaba cada espacio con tu destello
Habría querido ser yo
Pero te marchaste Pequeña Marilyn
Enseñándome
que esa no era la mejor elección
No para mí,
no para nadie
Tú lo decidiste negándome la satisfacción
De irme
antes
De abandonar el sendero
Y adéntrame
en el mar
Como
Alfonsina
Eras tú la sonriente luna creciente
Bella amapola, radiante girasol
Que
engalanaba nuestro hogar
Mariposita
preciosa
Ay mi angelita preciosa
Cuánto dolor
Ay, tu
madre, amada y Pálida hermana
Estabas
allí ofreciéndome tu hombro helado
Mostrándome
este frio rincón
Donde el
corazón confundido se bambolea
Entre el seguir respirando y el dejarse ir sin
retorno
Ya entonces
taciturna
Esta
vanidosa princesa
Ya caminaba
a tientas
Con temores
Con espacios
de angustia
Con
inquietudes y hondos vacios
Oh madre
mía
Ya tu
tercera visita era esperada
Era ansiada
Te rezaba a
cada noche
Al borde de la cama De un hospital
En las
madrugadas silenciosas
De los corredores blancos
Allí donde
otros pierden
Cada segundo a sus familias
Allí te perdí
yo
Padre mío
Y digo te perdí
Porque aun
en ese instante
Pensaba que
te perdía
Nada sabía
yo del regreso
De uno y de todos nosotros
Nada sabía yo de estas oportunidades
De aprendizaje
Oh padre
Tu nombre
se me escapa
Con un
suspiro hondo
Y aunque
tu partida no fue tan accidental
Ya sabíamos
que te irías
Ya sabias como seria
Lo habíamos
calculado
Cada día
Era una certeza
Tu enfermedad Y su evolucionar
Analizado
Estudiado
con lupas gigantes
Y nos reímos
de los médicos
Y de sus
inverosímiles sorteos y predicciones
Estrategias
pálidas y vomitables
Negocio el
de enfermarse
Cuanta
ignorancia trastornable
Y yo entre silencios
Aprendí a orar
A desear tu
llegada
Madrecita blanca
Oraba para
que el sufrimiento de mi padre
No
fuera tan hondo
Para que las mangueras y las quimios
No fueran a arrebatarle la sonrisa
Y así
fue te fuiste ese día
Entre bromas me expulsaste del hospital
Ya lo
sabias
Padre mío
Quisiste que me vaya
Para no ver
el final
Para poner
ese punto ultimo
Sin mi
vigilante mirada
Y entonces
Se me escapo todo lo que creía tener
Entonces caí
en la oscuridad absoluta
Allí donde
los verdaderos infiernos
Y tuve que
llegar a los más hondos cavernas
Desiertos
subterráneos
Para encontrarme
Ya después
de ti padre
La vida se
me hizo insoportable
La vida se
me hizo no vida
Y pensé que
contigo acabarían mis esperanzas
Y aparentemente lo perdí todo
Excepto a
ella
Lo único que me ataba a la existencia
(Dankita mi
mariposita arrebatada)
Y aun allí en cada asfixiante noche
Jamás
viniste a recogerme
Pero Te
sentía cerca
Madre
Sentía tu mirada
Pero no cruzaste el umbral
Te tente
Cuantas
veces
Te gritaba
en los acantilados
Entre
gilletes y brebajes
Te busque a
tientas
Y en
escandalosos cantos
Y tú, escabullida
Te alejabas
Sin voltear
a verme
Oh madre
Ahora que
ya me lanzaste el primer aviso
Entonces miro sonriente
Sé que vendrás pronto
Se que estas allí
Tu mirada
siempre será resplandeciente
Atisbas cada movimiento mío lo se
Sé que te
encantaría
Camináramos
juntas
Cantarle a
la madre luna y al sol nuestro padre
Sé que me honraras con tu preciosa danza
Estarás esperando
mi último baile
Mi ansiado
caminar de tu mano
Y me abre
ido entre tonadas de cantos
Entre músicas
de trova
Operas divinas
Cantando sin Cesar
Hare Krishna Hare Krishna
Hare hare
Hare Rama
hare Rama
Hare hare.
Oh Rama
Oh Buda
Gautama
Oh Cristo inolvidable
O Grandísimo ALA
Oh Piadoso Jehová
Oh Gran Mahatma
Chandra Bhala
He aquí tu Devota
Tu sierva incansable
Tu amada hija
Oh aquí estoy
Llévame Madrecita
Volveré unas cuantas veces mas
Hasta extinguirme en EL
De una buena vez
Y no volver jamás.
Lic. Danitza Crosby Garrido
Poemario Damisela
Blanca, en agradecimiento a la Humanidad de esta era, y a la eterna
transformación de los Seres de aquí y de allá. Dedicado a los Míos, por
soportar mi presencia en esta encarnación. (Familias Crosby, Garrido y Timana).

